El modelo más alto de la gama es el nuevo Mercedes-Benz SLK 55 AMG 2005, un cohete deportivo equipado con un monstruoso V8 de 5,4 litros y 360 caballos de potencia, que hace volar al auto hasta las 60 mph desde parado en
aproximadamente 4,8 segundos. Trae de serie la caja automática de siete relaciones, controles del cambio en el volante y programa de manejo manual AMG SpeedShift. Con este dispositivo, el conductor tiene control completo del comando de caja, y el sistema incluye convertidor de par bloqueable, accionamiento descendente con frenado activo y cambios más rápidos. La suspensión más firme del SLK 55 AMG incorpora amortiguadores, puntales y barras antivuelco exclusivos. Para frenar las llantas de 18 pulgadas calzadas con neumáticos de alto rendimiento se dispone de discos de freno delanteros compuestos con pinzas de seis pistones y discos de freno sólidos traseros con pinzas de cuatro pistones.
Las modificaciones estéticas del Mercedes-Benz SLK 55 AMG 2005 incluyen llantas de rayos múltiples AMG especiales, un kit de carrocería, "branquias" longitudinales en la capota, extremos de escape gemelos y luces traseras ahumadas. Otras modificaciones comprenden faros de niebla delanteros con aros cromados, elementos de rejilla pintados en negro y un sutil alerón en la tapa del maletero que reduce hasta un 36% la altura de carga. En el interior, el SLK 55 AMG incorpora acabados en cuero, asientos deportivos AMG y volante AMG.