Skip to Content

DEBATE DEL EXPRESIONISMO

DEBATE DEL EXPRESIONISMO. Se desarrolla entre 1937 y 1939 en las revistas más importantes: Das Wort, Die Neue Weltbühne, Internatinale Literatur. Participan más de 20 escritores y artistas de posiciones ideológicas muy distintas entre sí y desde diversos países: Georg Lukács, Ernst Bloch, Klaus Mann, Ana Seghers, Bertolt Brecht, Hans Eisler La polémica comienza en Das Wort con un artículo de Klaus Mann sobre Gottfried Benn (poeta expresionista que simpatizó con los nazis). En el mismo número se publica un artículo de Alfred Kurella, representante del marxismo más dogmático. Lo que para Klaus Mann es una pregunta ¿Existe relación entre expresionismo y fascismo?, Kurella lo convierte en una afirmación el expresionismo lleva al fascismo. El expresionismo es una ruptura formal con la tradición artística, da salida a una serie de fuerzas incontroladas que la sociedad está reprimiendo. Brecht había sido expresionista, al igual que Becher. Cuando Kurella dice que el expresionismo lleva al fascismo por dar salida a fuerzas irracionales, que son las que hay en el nacionalismo, despierta la polémica, porque de lo que se está hablando es de que modelo ha de seguir la literatura del exilio, que intenta combatir el nacionalsocialismo. Brecht, Seghers, Bloch, y otros autores alemanes rechazan que el realismo soviético se convierta en algo suprahistórico. Mantienen la necesidad de una relación entre la realidad cambiante y el artista de manera que el artista busque los modos adecuados de describir esa realidad que no es estática y pueda influir en ella. El intercambio epistolar entre Seghers y Lukács se publica en Internationale Literatur, en él Ana Seghers reclama la vivencia individual del artista, pero la opinión de Lukács va a ser la dominante en la literatura de la DDR hasta los años 70. DEBATE SOBRE LA NOVELA HISTÓRICA. No tuvo tanta trascendencia como el anterior, pero afecto al género más extendido de la literatura del exilio. La novela histórica se cultiva en la literatura alemana desde mediados del siglo XIX y tuvo mucho éxito en la República de Weimar. La problemática de este género radica en que puede distorsionar la realidad histórica con un objetivo determinado, o puede contribuir a una mejor comprensión de la realidad histórica. El exilio en principio no influye mucho entre los novelistas que estaban en ese momento escribiendo novelas históricas: Thomas Mann, tetralogía sobre José de Egipto; Heinrich Mann, Henri Quatre, Hay voces críticas con la novela histórica que afirman que en la situación del exilio la novela histórica es una huída del presente, que se sustrae a la obligación moral de denunciar el nazismo, y ven una coincidencia con los escritores del exilio interior, que cultivaban preferentemente el género histórico. Autores como Alfred Dublin y Lion Feuchtwanger defienden estas novelas. Afirman que también pueden tener una función en la literatura antifascista y establecen las diferencias que las separan de otras obras del mismo género escritas en la República de Weimar o en el exilio interior. La novela histórica antifascista ofrece al lector un medio para establecer paralelismos históricos que le sirvan para comprender mejor el presente, para vengarse por lo menos con la imaginación, para aclarar su propia opinión y para hallar posibilidades de actuación colectiva. En 1938 la organización de escritores organizó en Paris un congreso sobre novela histórica. Ya se habían publicado bastantes obras, por lo que es una discusión diferente, ya que no se discute en abstracto sino que había obras en las que apoyarse y ver en que medida habían sabido enfrentarse a los retos del exilio. LITERATURA DEL EXILIO. En 1943, Feuchtwanger dice que la existencia del exilio deja su huella no sólo en el tema, sino también en la esencia más profunda de sus obras, es una fractura en la labor de creación y en las dificultades para proseguir con ella. El escritor está separado del flujo vivo de la lengua. En un primer momento se considera el exilio como una situación de corta duración, y se mantiene el vínculo con la vida cultural alemana, pero este vínculo se pierde con el comienzo de la guerra, la dispersión geográfica, el paso del tiempo y las disensiones. La emigración a EEUU supone en muchos casos la asimilación, separarse de su pasado y adaptarse a un mundo diferente y aunque hay autores partidarios de esta asimilación (Zuckmayer, Alfred Kerr), los más mayores no lo consiguen (Dublin, H. Mann, Zweig, Musil), se separan del entorno y rechazan lo nuevo. Entre los exiliados existen dos posturas, unos rompen con su vida anterior, con su lengua y con su cultura (son en su mayoría exiliados y refugiados judíos), otros viven recluidos en si mismos y no aceptan que ya no viven en Europa. Existe en tercer grupo que propone un termino medio, mantener el vínculo y al mismo tiempo una actitud abierta con la nueva cultura. Ernst Bloch en Zersturte Sprache - Zersturte Kultur viene a decir que tanto el lenguaje como la cultura alemana están siendo destruidas, en Alemania porque la destruyen los nazis, fuera de Alemania por la falta de contacto con la lengua viva. La perdida del lenguaje cotidiano es muy dolorosa para un escritor, que precisamente trabaja con el lenguaje. Algunos autores intentan a adaptarse a la lengua del país de acogida, como Klaus Mann The Turning Point o Peter Weiss, que comienza a escribir en sueco y, tras un proceso de recuperación de las heridas del exilio que le dura hasta los 49 años, vuelve a escribir en alemán. Este problema para mantenerse en contacto con la lengua y la cultura lo viven de una manera más suave aquellos que tienen un pensamiento ideológico - político en el que sustentarse, como es el caso de Brecht. El género más cultivado es la narrativa, y en especial la novela. A partir de 1939 la literatura necesita ser traducida por razones económicas y por su propio fin y la novela es el género que mejor se presta a ser traducido. LA NARRATIVA DEL EXILIO. PRESENTE ALEMÁN Y ANÁLISIS DE LA SITUACIÓN. Lion Feuchtwanger, Die Geschwister Opermann (1933) Ana Seghers, Der Kopflohn (1933) Irmgard Keun, Nach Mittelnacht (1937) Klaus Mann, Mephisto (1935) Ana Seghers, Das Siebte Kreuz (1937-39 / 1942) Arnold Zweig, Das Weil von Wandsbeck (1938 - 43 / 1947) SOBRE EL TEMA DEL EXILIO. Lion Feuchtwanger, Exil (1940) Unholdes Frankreich (1942) Klaus Mann, Der Vulkan (1939) The Turning Point (1942) -------- Das Wendepunkt (1952) Ana Seghers, Transit (1939 - 41) NOVELA HISTÓRICA. Thomas Mann, Joseph und seine Brüder. (1926 - 1942) Lion Feuchtwanger, Josephus Triologie (1932 - 1945) Gustav Regler, Die Saat. (1936) Pasado como sátira del presente: Bertolt Brecht, Die Geschäfte des Herrn Julius Cäsar (1938 - 40) Hermann Kester, Kunig Philip der Zweite (1938) Comparación del presente con otros momentos históricos: Heinrich Mann, Henri IV (1935 - 38) NOVELA COMO BALANCE DE UNA ÉPOCA. Carácter autobiográfico: Heinrich Mann, Ein Zeitalter wird besichtigt (1946) Stephan Zweig, Die Welt von Gestern (1944) Ficción: Hermann Broch, Der Tod der Vergil (1945) Thomas Mann, Doktor Faustus. Das Leben des deutschen Tonsetzers Adrian Leverkühn, erzählt von einem Freund. (1947) EL PRESENTE ALEMÁN COMO TEMA. KLAUS MANN. MEPHISTO. Muestra la carrera de un oportunista que se aprovecha del favor del que goza por parte de los nazis para avanzar en su vida profesional. Se basa en la vida de Gustav Gründes, marido de su hermana Erika, que en 1933 se queda en Alemania y se convierte en el gran actor del régimen nazi. Critica el oportunismo, la falta de escrúpulos. Tuvo problemas para su publicación después de la guerra en la BRD. Es un retrato de la sociedad alemana, de la vida del teatro y de la ingerencia del partido nazi. ARNOLD ZWEIG. DAS BEIL VON WANDSBERG. Se basa en una noticia de prensa en la que se informa de la ejecución de unos comunistas por un carnicero porque el verdugo no estaba disponible. Esto sirve para mostrar en panorama de las distintas clases sociales, es un recorrido por los personajes de un barrio. Como consecuencia de la ejecución se le hace un boicot a la carnicería que acaba con el suicidio del carnicero. Crítica: ¿no encuentran verdugo? ¿boicot? ANA SEGHERS. DAS SIEBTE KREUZ. Se publica en 1942 en la editorial El Libro Libre en México. Lo escribe durante el exilio en Francia y cuando tiene que huir mando el manuscrito a Weiskopf en EEUU y esconde otro en Francia. Es el manuscrito de Weiskopf el que finalmente se publica. En 1944 se realiza una película dirigida por Fred Zimmermann y protagonizada por Spencer Tracy. Escribe la novela a partir de lo que le van contando antiguos prisioneros de campos de concentración, de noticias de prensa, de antiguos testigos Narra la huída de siete prisioneros del campo de Westhofen en Octubre de 1937. El comandante del campo hace construir siete cruces para colgar a los fugitivos (castigo e intimidación). Seis de los fugitivos son capturados o mueren, Georg Heisler es el único que consigue huir, de manera que la séptima cruz queda vacía. La huída de Heisler representa un triunfo porque implica que los nazis no son invencibles. Con lo único que cuenta Georg Heisler en su huida es con la ayuda solidaria de aquellos que pueden prestarle su apoyo, y su personaje funciona como un catalizador que obliga a la gente con la que se encuentra a tomar una decisión. La obra presenta un amplio cuadro social a la vez que analiza los motivos que llevan a la gente a adherirse al nazismo. En la obra presenta personajes que llevan es si un potencial antifascista aunque ellos mismos no sean conscientes de él. Es la fuerza de los débiles, que aparece frecuentemente en las obras de la autora, todos llevamos en lo más hondo algo invulnerable e indestructible y que es en lo que se puede basar cualquier resistencia antifascista, porque está mas allá de toda ideología. IRMGARD KEUN. NACH MITTELNACHT. Se hace famosa de la noche a la mañana con sus dos novelas Gilgi y La chica de seda artificial, novelas en las que plantea los problemas de la emancipación femenina y que los críticos nazis denominan literatura de asfalto. Cuando el partido nazi llega al poder en 1933 es puesta en la lista de autores prohibidos con lo que en 1936 se marcha a Ámsterdam, donde escribe Nach Mitternacht, que es publicada por la editorial Querido y tienen mucho éxito. En el exilio conoce a Joseph Roth e inician una relación, pero al poco tiempo el muere alcoholizado. Regresa a Alemania de forma clandestina y vive oculta, con papeles falsos, en Colonia, su ciudad natal. Cae totalmente en el olvido porque lo poco que va publicando no tiene eco, hasta que en los años 70, con el movimiento estudiantil se la redescubre. La visión del mundo presentada a través de chicas neutrales le permite limitar la visión y presentarla con discrepancias constituidas por su vivencia y por lo que tiene alrededor, con lo que consigue hacer un buen retrato de la Alemania nazi. EL EXILIO COMO TEMA DE LA LITERATURA. KLAUS MANN. DER VULKAN. La historia está basada en la vida de su hermana Erika en EEUU como conferenciante profesional hasta que EEUU entra en la guerra y tanto Klaus como Erika entran en el ejército. ANA SEGHERS. TRANSIT. Es casi una continuación de la historia de Das Siebte Kreuz. Un fugitivo, junto a otros refugiados, se encuentra en Marsella esperando reunir todo lo necesario para poder huir a los países de ultramar porque Francia ya está ocupada. El protagonista no tiene nombre, es un fugitivo de un campo de concentración alemán y de un campo de internamiento francés. Consigue llegar a Paris, donde tiene que entregar un mensaje a un escritor exiliado: en el consulado tiene un visado para que huya con su mujer. Cuando encuentra al escritor este se ha suicidado y lo único que deja es una maleta con cartas de su mujer y un manuscrito sin terminar. El protagonista se siente fascinado por la novela, decide marcharse a Marsella y se lleva la maleta de Weidel. En el consulado piensan que él es Weidel, y aunque al principio intenta deshacer la confusión se enamora de la mujer de este. El no quiere irse, pero no puede quedarse. La historia está narrada en retrospectiva, en primera persona, el protagonista es un personaje que ha perdido su identidad. Describe un mundo casi irreal, caótico, impenetrable, no se sabe quienes manejan la situación, todos los personajes intentan conseguir un barco que los saque del país, y todos ellos pierden la identidad en su huída, porque la huída es el cambio de un estado transitorio por otro. El exilio es como un vacío entre la vida pasada y la vida soñada, un estado de enajenación y de alejamiento de uno mismo. El título hace referencia al visado de tránsito que los exiliados necesitaban para todos los países en los que el barco hacía escala. Para conseguir estos papeles se desencadenaba una lucha contra una burocracia todopoderosa y absurda. El libro trata la situación apocalíptica a la que el fascismo a llevado al mundo. Cuando el protagonista decide quedarse en Francia se está decidiendo por echar raíces, por la permanencia, por salir de su situación de aislamiento y conseguir una vida normal. La ciudad de Marsella es un cruce de culturas que ha sufrido muchas guerras, pero son siempre más los que se quedan que los que huyen, y quienes se quedan sufren, pero son las raíces del pueblo. NOVELA HISTÓRICA. Se pone de manifiesto que la historia es uno de los temas preferidos del exilio, es el género más cultivado. A partir de 1935 casi todas las obras del exilio, especialmente del exilo interior, son novelas de carácter histórico. Se traducen muchas obras de este tipo porque hay un gran interés, Stefan Zweig realiza 111 entre 1933 y 1938 y Lion Feuchtwanger unas 80. Tiene una enorme difusión. Se tratan distintas épocas y personajes: la Roma clásica, Federico de Prusia, Catalina la Grande, los Reyes Católicos, Felipe II, Enrique VIII, Existen diversas corrientes dentro de la novela histórica: escritas por el interés del tema, para establecer paralelismos con la situación actual o escritas con la convicción de que la lucha antifascista debía rescatar la historia de las deformaciones a las que la sometía el nacionalsocialismo. THOMAS MANN. JOSEPH UND SEINE BRÜDER. Continúa con una obra que había comenzado a escribir durante la República de Weimar, pero el planteamiento inicial sufre cambios, marcados por la vivencia del exilio. BERTOLT BRECHT. DIE GESCHÄFTE DES HERRN JULIOS CÄSAR. Ataca la concepción de la historia coma algo que se pueda contar con intenciones de veracidad. Crea una estructura narrativa que cuestiona esa veracidad. Un abogado intenta contar la historia de Julio Cesar 20 años después de su muerte y para ello consulta a gente que le ha conocido, descubriendo que no es un personaje admirable como había pensado, sino todo lo contrario. En la obra aparecen varios narradores subjetivos, y desmonta el mito del gran hombre (Hitler). Brecht va contra corriente de los procedimientos narrativos y del concepto de la historia de los demás escritores de la época. HEINRICH MANN. HENRI IV. Es la gran novela histórica del exilio. Trata de la juventud y ascensión al poder de Enrique IV (1553 - 1610), que acabó con las guerras de religión en Francia: dicta el Edicto de Nantes que establece la libertad religiosa. Muestra un gobernante que es capaz de subordinar sus principios religiosos al bienestar de su pueblo. La obra consta de dos partes, cuando es asesinado Heinrich Mann le hace hablar después de muerto para explicar a su pueblo que la tolerancia sólo se consigue manteniendo la lucha por defenderla, con lo que abre una perspectiva de futuro para Alemania.
Continua en exilio alemán

Technorati Tags:Technorati Tags:

Comentarios

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
CAPTCHA
Deseas ser usuario?
3 + 0 =
Solve this simple math problem and enter the result. E.g. for 1+3, enter 4.