LA ACTIVIDAD DEL HOMBRE
La concepción del hombre de Marx está enraizada en el pensamiento de Hegel. Hegel parte de la idea de que apariencia y esencia no coinciden. La tarea del pensador dialéctico es "distinguir el proceso esencial del aparente de la realidad y captar sus relaciones".^j O, para expresarlo de otra manera, es el jíroMema de Ía_relación entre la esencia y la existencia-^n el proceso de la existencia, se realiza la esencia y, al mismo tiempo, existir significa una vuelta a la esencia. "El mundo es un mundo extraño y Jalso mientras el hombre no destruye su objetividad muerta y se reconoce a sí mismo y a su propia vida' 'detrás' de la forma fija de las cosas y las leyes. Cu_ando alcanza finalmente esta conciencia de sí, está en el camino no sólo hacia la verdad de sí mismo, sino también de su mundo. Y con "^el reconocimiento va la acción. Tratará de poner en práctica esta verdad y de hacer al mundo lo que es esencialmente, es decir, laicalización de la conciencia de sí del hombre." <> Para Hegel, el conocimiento no se obtiene en la situación de separación entre sujeto y objeto, en la que el objeto es captado como algo distinto y opuesto al que piensa. Para conocer el mundo, el hombre tiene que apropiárselo. El hombre y las cosas están en constante transición de una existencia a otra; así, "una cosa es para sí sólo cuando ha afirmado (geselzt) todos sus determinados y los ha convertido en momentos de la realización de sí mismo; está así, en medio de las condiciones variables, siempre 'volviendo a sí misma'"." En este proceso el volver a sí misma constituye la esencia". Esta esencia,-la unidad del ser, Ia"idehtidad a través del cambio es, según Hegel, un proceso en el cual "todas las cosas resuelven sus contradicciones inherentes y se revelan como resultado... La esencia es, pues, tanto histórica como ontológica. Las potencialidades esenciales de las cosas se realizan en el mismo proceso amplio que establece su existencia. La_esenj;ia. puede 'realizar' su existencia cuandg_Jas_potenciajidades de las cosas han madurado en y a través de las condiciones de la realidad." Hegel describe este proceso como la transición al acto". ^ En contraste con el positivismo, p^ra Hegel "los hechos son hechos sólo si se relacionan con lo que no es todavía un hecho y se manifiesta no obstante en los hechos dados como una posibilidad real. O bien, losjiechos sonólo que_son sólo como momentos de un proceso que conduce más allá de ellos hacia lo que no se ha realizado ajún como hecho".^ La culminación de todo el pensamiento de Hegel es el concepto de las potencialidades inherentes a una cosa, del proceso dialéctico en el que se manifiestan y la idea de que este proceso es un proceso de movimiento activo de esas potencialidades. Este acento en el proceso activo dentro del hombre ya se encuentra en el sistema ético de Spinoza. Para Spinoza, todos los afectos debían dividirse en afectos pasivos (pasiones), a través de los cuales el hombre sufre y no tiene una idea adecuada de la realidad y afectos activos (acciones) (generosidad y fortaleza) en los que el hombre es libre y productivo. Goethe que, como Hegel, fue influido por Spinoza en varios aspectos, desarrolló la idea de la productividad del hombre en un punto central de su pensamiento filosófico. Todas las culturas en decadencia se caracterizan, para él, por la tendencia a la subjetividad pura mientras que todos los periodos de progreso tratan de conocer al mundo tal como éste es, a tra\és de la propia subjetividad pero no separándose del mundo.io Da el ejemplo del poeta: "mientras expresa sólo estas pocas frases subjetivas no puede ser llamado todavía un poeta, pero en cuanto sabe cómo apropiarse el mundo y expresarlo es un poeta. Entonces es inagotable y puede ser siempre nuevo, mientras que su naturaleza puramente subjetiva se ha agotado pronto y deja de tener algo que decir".^i "El hombre —dice Goethe— se conoce a sí mismo sólo en tanto que conoce el mundo; conoce al mundo sólo dentro de sí mismo y tiene conciencia de sí mismo sólo dentro del mundo. Cada nuevo objeto verdaderamente reconocido abre un nuevo órgano en nosotros mismos." ^2 Goethe dio la más poética y vigorosa expresión de la idea de la productividad humana en su Fausto. Ni la f)osesión, ni el poder, ni la satisfacción sensual, dice Fausto, pueden realizar el deseo del hombre de encontrarle un sentido a su vida; en todos esos casos permanece separado del todo y, por tanto, infeliz. Sólo cuando es productivamente activo, puede el hombre encontrar un sentido a su vida y, aunque así goza la vida, no está aferrándose a ella codiciosamente. Ha renunciado a la codicia de tener y se realiza siendo; está colmado porque está vacío; es mucho porque tiene poco.^* Hegel elaboró la expresión más sistemática y profunda de la idea del hombre productivo, del individuo que es él, en tanto que no es pasivo-receptivo, sino que se relaciona activamente con el mundo; que es individuo sólo en este proceso de captar al mundo productivamente, haciéndolo suyo. Expresó esta idea en forma poética afirmando que el sujeto que quiere dar un contenido a la realización, lo hace "traduciéndose de la noche de la posibilidad al día del acto". Para Hegel, el desarrollo de todas las fuerzas, capacidades y potencialidades individuales es posible sólo mediante la acción continua, nunca mediante la pura contemplación o receptividad. Para Spinoza, Goethe, Hegel y Marx, el hombre vive sólo en tanto que es productivo, en tantd~qúe capta al mundo que está fuera de él en el acto ~ de "^ expresar sus propias' capacidades humanas específicas y de captar al mundo con estas capacidades. En tanto que el hombre no es productivo, en lañto que es receptivo y pasivo, no es nada, está muerto. En este proceso productivo, el hombre realiza su propia esencia, vuelve a su propia esencia, que en el lenguaje teológico no es otra cosa que su vuelta a Dios. Para Marx, el hombre se caracteriza por "el principio del movimiento" y es significativo que cite al gran místico Jacob Boehme en relación con este punto.^^ El principio del movimiento no debe entenderse mecánicamente sino como un impulso, vitalidad creadora, energía; la pasión humana, pac& Marx "es la fuerza esencial déFliombre buscando enérgicamente su objeto". El concepto de la productividad, en oposición al de receptividad, puede comprenderse más fácilmente cuando leemos cómo lo aplicaba Marx al fenómeno del amor: "Supongamos que el hombre es hombre y que su relación con el mundo es una relación humana. Entonces el amor sólo puede intercambiarse por amor, la confianza por la confianza, etcétera... Si quieres influir en otras personas debes ser una persona que estimule e impulse realmente a otros hombres. Cada una de tus relaciones con el hombre y la naturaleza debe ser una expresión específica, correspondiente al objeto de tu voluntad, de tu verdadera vida individual. Si amas sin evocar el amor como respuesta, es decir, si no eres capaz, mediante la manifestación de ti mismo como hombre amante, de convertirte en persona amada, tu amor es impotente y una desgracia." is Marx expresó también muy específicamente el significado central del amor entre j el hombre y la mujer como la relación inmediata de i un ser humano con otro. Combatiendo el comunismo vulgar que proponía la comunización de todas las re-' laciones sexuales, Marx escribió: "En la relación con la mujer, como presa y sierva del placer de la comunidad, se expresa la infinita degradación en la que el hombre existe para sí mismo; porque el secreto de esta relación encuentra su expresión inequívoca, indudable, abierta y manifiesta en la relación del hombre con la mufer y en la forma en que se concibe la relación directa y natural de la especie. La relación inmediata, natural y necesaria del ser humano con el ser humano es también la relación del hombre con la mujer. En esta relación natural de la especie, la relación del hombre con la naturaleza es directamente su relación con el hombre y su relación con el hombre es directamente su relación con la naturaleza, con su propia función natural. Así, en esta relación se revela sensor talmente, reducida a un hecho observable, la medida en que la naturaleza humana se ha convertido en naturaleza para el hombre y en que la naturaleza se ha convertido para él en naturaleza humana. Todo el nivel de desarrollo del hombre puede determinarse a partir de esta relación. Del carácter de esta relación se desprende hasta dónde el hombre se ha convertido y se ha concebido como especie, como ser humano. La relación del hombre con la mujer es la relación más natural del ser humano con el ser humano. Indica, pues, hasta qué punto la conducta natural del hombre se ha hecho humana y hasta dónde su esencia humana se ha convertido en esencia natural para él, hasta dónde su naturaleza humana se ha convertido en naturaleza para él. Tcimbién demuestra hasta dónde las necesidades del hombre se han convertido en necesidades humanas y, en consecuencia, hasta qué punto la otra persona, como persona, se ha convertido en una de sus necesidades y en qué medida es en su existencia individual, al mismo tiempo, un ser social."^*' Resulta de la mayor importancia para entender la concepción marxista de la actividad el comprender su idea de la relación entre sujeto y objeto. Los sentidos del hombre, en tanto que son sentidos emimalcs, sólo tienen un sentido limitado. "Para un hombre hambriento no existe la forma humana del alimento, sino sólo su carácter abstracto de comida. Lo mismo podría existir en su forma más grosera y es imposible determinar de qué manera esta actividad alimenticia diferiría de la de los animales. El hombre necesitado, cargado de preocupaciones, no aprecia el espectáculo más hermoso." i''' Los sentidos que el hombre tiene, por así decir, naturalmente, tienen que conformarse de acuerdo con los objetos exteriores. Cualquier objeto sólo puede confirmar una de mis propias facultades. "Porque no son sólo los cinco sentidos, sino también los llamados sentidos espirituales, los sentidos prácticos (desear, amar, etc.), o sea, la sensibilidad humana y el carácter humano de los sentidos los que pueden surgir mediante la existencia de su objeto, a través de la naturaleza humanizada." ^8 Los objetos, para Marx "confirman y realizan su individualidad [la del hombre]... La manera en que estos objetos se convierten en suyos depende de la naturaleza del objeto y la naturaleza de la facultad correspondiente;... El carácter distintivo de cada facultad es, precisamente, su esencia característica y así, también, el modo característico de su objetivación, de su ser viviente, objetivanrente real. ''Es, pues, no sólo en el pensamiento, sino a través de todos los sentidos como el hombre se afirma en el mundo objetivo. Relacionándose con el mundo objetivo, a través de sus facultades, el mundo exterior se vuelve real para el hombre y, en realidad, es sólo "el amor" lo que hace al hombre creer verdaderamente en la realidad del mundo objetivo exterior.20 SujetQ, y_jobjetp no pueden separarse. "El ojo se ha convertido en ojo humano cuando su objeto se ha convertido en objeto social, humano, creado por el hombre y destinado al hombre... [Los sentidos] se relacionan con la cosa por la cosa misma, pero la cosa misma es una relación humana objetiva para sí y para el hombre y a la inversa. La necesidad y el placer han perdido, pues, su carácter egoísta y la naturaleza ha perdido su mera utilidad por el hecho de que su utilización se ha convertido en utilización humana. [Sólo puedo relacionarme, en efecto, de una msinera humana con una cosa cuando la cosa se relaciona con el hombre de una manera humana.]" Para Marx, "el comunismo es la abolición positiva de la propiedad privada,^ de la autoenajenación humana y, por tanto, la apropiación real de la naturaleza humana a través del nombre y para el hombre. Es, pues, la vuelta del hombre mismo como ser social, es decir, realmente humano, una vuelta completa y consciente que asimila toda la riqueza del desarrollo anterior. El comunismo, como naturalismo plenamente desarrollado, es un humanismo y, como humanismo plenamente desarrollado, es un naturalismo. Es la resolución definitiva del antagonismo entre el hombre y la naturaleza y entre el hombre y el hombre. Es la verdadera solución del conflicto entre la existencia y la esencia, entre la objetivación y la autoafirmación, entre la libertad y la necesidad, entre el individuo y la especie. Es la solución del dilema de la historia y sabe que es esta solución."^ Esla^ relación activa con el mundo objetivo es llamada por Marx "vida productiva'^ "Es la^vídlT qué cFéa" vida. En el tipo de actividad vital reside todo el carácter de una especie, su carácter de especie; y la actividad libre, consciente, es el carácter de los seres humanos como especie." 24 Lo que quiere decir Marx, al referirse al "carácter de una especie" es la esencia del hombre; es lo que es universalmente humano, y lo que el hombre realiza, en el proceso de la historia, mediante su actividad productiva. Partiendo de este concepto de la realización del hombre, Marx llega a un nuevo concepto de la riqueza y la pobreza, diferente de la riqueza y la pobreza eri la economía política. "Se observará en todo esto —dice Marx— que, en lugar de la riqueza y la pobreza de la economía política, tenemos al hombre rico y la plenitud de la necesidad humana. El hombre rico es, al mismo tiempo, un hombre que necesita un complejo de manifestaciones humanas de la vida y cuya propia autorrealización existe como necesidad interna. No sólo la riqueza, sino también la pobreza del hombre adquiere, en una perspectiva socialista, el término no se refiere a objetos de uso como, por ejemplo, en una sociedad socialista. un sentido humano y por tanto social. La pobreza es el vínculo pasivo que conduce al hombre a experimentar una necesidad de la mayor riqueza, la otra p>ersona. El dominio del ser objetivo en mí, la expresión sensible de mi actividad vital, es la pasión que aquí se convierte en la actividad de mi ser."-" La misma idea fue expresada por Marx algunos años antes: "La existencia de lo que amo realmente [se refiere específicamente a la libertad de prensa] es sentido por mí como una necesidad, sin la cual mi esencia no puede realizarse, satisfacerse, completarse." 2c "Así como la sociedad, en sus orígenes, encuentra a través del desarrollo de la propiedad privada con su riqueza y su i>obreza (intelectual y material), los materiales necesarios para este desarrollo cultural, así la sociedad plenamente constituida produce al hombre en toda la plenitud de su ser, al hombre rico dotado de todos los sentidos, como realidad perdurable. Es sólo en un contexto social cómo el subjetivismo y el objetivismo, el esplritualismo y el materialismo, la actividad y la pasividad dejan de ser antinomias,y dejan de existir como tales antinomias. La solución de las contradicciones teóricas es posible sólo a través de medios prácticos, mediante la energía práctica del hombre. Su resolución no es pues, de ninguna manera, sólo un problema de conocimiento, sino un problema real de la vida que la filosofía fue incapaz de resolver precisamente porque sólo veía en él un problema puramente teórico." 27 Correspondiente a este concepto del hombre rico es la idea de Marx de la difereijcia entre el sentido de tener y el sentido de ser. f"La propiedad privada —dice— nos ha hecho tan estúpidos y parciales que un objeto es sólo nuestno cuaiado lo poseemos, cuando existe para nosotros como capital o cuando es directainenie comido, bebido, usaao como vestido, habitado, etc., es decir, utilizado de alguna manera, aunque la propiedad privada misma sólo concibe estas diversas formas de posesión como medios de vida y la vida para la cual sirven como medios es la vida de La propiedad privada: trabajo y creación de capital. Así, todos los sentidos físicos e intelectuales han sido sustituidos por la simple enajenación de todos estos sentidos: el sentido de tener. El ser humano tenía que ser reducido a esta absoluta pobreza para poder dar origen a toda su riqueza interior."-^ Marx reconocía que la ciencia de la economía capitalista, a pesar de su apariencia mundana y de busca del placer "es una verdadera ciencia moral, la más moral de todas las ciencias. Su tesis principal es la renuncia a la vida y a las necesidades humanas. Cuanto menos comas, bebas, compres libros, acudas al teatro, a los bailes o ai café y cuanto menos pienses, ames, teorices, cantes, pintes, practiques la esgrima, etc., más podrás ahorrar y jnayor será tu tesoro que ni la polilla ni la herrumbre deteriorarán: el propio capital. A medida que seas menos, que expreses menos tu propia vida, tendrás más, más enajenada estará tu vida y más economizarás de tu propio ser enajenado. Todo lo que el economista te quiía en forma de vida y de huma-( nidad, te lo devuelve en forma de dinero y de riqueza. Y todo lo que no puedes hacer, tu dinero puede hacerlo por ti; puede comer, beber, ir al baile y al teatro. Puede adquirir arte, conocimientos, tesoros históricos, poder político; puede viajar. Puede adquirir todas esas cosas para ti, puede comprarlo todo; es la verdadera opulencia. Pero, aunque puede hacer todo esto, sólo desea crearse a sí mismo y comprarse a sí mismo, porque todo lo demás le está sometido. Cuando se posee al amo, también se posee al criado y no hace falta el criado del amo. Así, todas las pasiones y actividades deben sumergirse en la avaricia. El trabajador debe tener justamente lo que necesita para que desee vivir y debe querer vivir sólo para tenerlo."^ El fin de la sociedad, para Marx, no es la producción de cosas útiles como un fin en sí. Se olvida fácilmente, dice, "que la producción de demasiadas cosas útiles da corito resultado demasiados honibires inútiles." ^^ Las contradicciones entre la prodigalidad y la economía, el lujo y la abstinencia, la riqueza y la pobreza, sólo son aparentes porque la verdad es que todas estas antinomias son equivalentes. Es particularmente importante entender esta postura de Marx en la actualidad cuando los comunistas y la mayoría de los partidos socialistas, con algunas excepciones notables como los de la India, los birmanos y algunos socialistas europeos y norteamericanos han aceptado el principio que constituye la base de todos los sistemas capitalistas, es decir, que la producción y el consumo máximos son los fines incuestionables de la sociedad. No hay que confundir, por*- supuesto, el fin de superar la pobreza abismal que interfiere cOn una vida digna con el fin de un consumo siempre creciente, que se ha convertido en el valor supremo del capitalismo y del jruschovismo. J ¿ posición de Marx estaba claramente del lado de la conquista de la pobreza e, igualmente, contra el consumo como fin supremo. La independencia y la libertad, para Marx, se basan en el acto de autocreación. "Un ser no se considera independiente si no es dueño de sí mismo y sólo es dueño de sí mismo cuando su existencia se debe a sí mismo. Un hombre que vive del favor de otro se considera un ser dependiente. Pero vivo totalmente del favor de otra persona cuando le debo no sólo la conservación de mi vida sino también su creación; cuando esa persona es su fuente. Mi vida tiene necesariamente esa causa fuera de sí misma si no es mi propia creación." ^1 O, como dice Marx, el hombre es independiente solo ".. .si afirma su individualidad como hombre total en cada una de sus relaciones con el mundo, al ver, oír, oler, saborear, sentir, pensar, desear, amar; en resumen, si afirma y expresa todos los órganos de su individualidad", si no sólo es libre de sino libre para. Para Marx, el fin del socialismo era la emancipa-' ción del hombre y la emancipación del hombre era lo mismo que su autorrealización en el proceso de la relación y la unidalt productiva con el hombre y la naturaleza. El fin del socialismo era el desarrollo de la personalidad individual. Lo que Marx habría pensado de un sistema como el comunismo soviético está muy claramente expresado en una definición de lo que él llamó "comunismo vulgar" y que se refería a ciertas ideas y prácticas comunistas de su tiempo. Este comunismo vulgar "aparece en una doble forma; el dominio de la propiedad material es tan grande que tiende a destruir todo lo que no es susceptible de ser poseído por todos como propiedad privada. Quiere eliminar el talento, etc., por la fuerza. La posesión física inmediata le parece la única meta de la vida y la existencia. El papel del trabajador no es abolido, sino que se extiende a todos los hombres. La relación de la propiedad privada sigue siendo la relación de la comunidad con el mundo de las cosas. Finalmente, esta tendencia a oponer la propiedad privada general a la propiedad privada se expresa en una forma animal: el matrimonio (que es, indudablemente, una forma de propiedad privada exclusiva) es contrapuesto a la comimid^ddifiyas mujeres, 32 en la que las mujeres se convi^ftéí^ep^^^^edad comunal y común. Puede decirce ^life' esta icjea^-^e la comunidad de las mujeres, es}el secreto abierto de este comunismo vulgar e irreflexivo. Así como las mujeres han de pasar del matrimonio a la prostitución universal, todo el mundo de la riqueza (es decir, el ser objetivo del hombre) ha de pasar de la relación de matrimonio exclusivo con el propietario privado a la relación de prostitución universal con la comunidad. Este comunismo, que niega la personalidad del hombre en todas las esteras, es simplemente la expresión lógica de la propiedad privada, que es esta negación. La envidia universal, implantándose como fuerza, es sólo una forma disfrazada de codicia y que se establece y se satisface de otra manera. Los pensamientos de toda propiedad privada individual se dirigen, al menos, contra toda propiedad privada más rica, en forma de envidia y deseo de reducir todo a un nivel común ; de tal modo que esta envidia y nivelación constituyen, de hecho, la esencia de la competencia. El comunismo vulgar es sólo la culminación de esta envidia y nivelación sobre la base de un mínimo preconcebido. Cuan poco esta abolición de la propiedad privada representa una apropiación genuina se demuestra en la negación abstracta de todo el mundo de la cultura y la civilización y la regresión a la simplicidad antinatural del individuo pobre y sin necesidades, que no sólo no ha superado la propiedad privada sino que ni siquiera la ha alcanzado. La comunidad es sólo una comunidad de trabajo y de igualdad de salarios, pagados por el capital comunal, por la comunidad como capitalista universal. Los dos aspectos de esta relación se elevan a una supuesta universalidad; el trabajo como condición de todos y el capital como universalidad y fuerza reconocidos de la comunidad.""'''^ Tiíd^ la concepción de Marx de la autorrealización del hombre puede entenderse plenamente sólo en relación con su concepto del trabajo. Antes que nada, hay que observar que el trabajo y el capital no eran en absoluto para Marx únicamente categorías econcímicas; eran categorías antropológicas, imbuidas de un juicio de valor enraizado en su postura humanista. El capital, que es lo que se acumula, representa el pasado; el trabajo, por otra parte, es o debe ser cuando sea libre, la expresión de la vida. "En la so- \ ciedad burguesa —dice Marx en el Manifiesto Comu-' nista— .. .el pasado domina al presente. En la sociedad comunista el presente domina al pasado. En la | sociedad burguesa, el capital es independiente y tiene individualidad, mientras que la persona viva es dependiente y no tiene individualidad." Aquí también sigue Marx al pensamiento de Hegel, que entendía el trabajo como "el acto de la autocreación del hombre". El trabajo, para Marx, es una actividad no una mercancía. Marx llamó originalmente a la función del hombre "actividad personal", no trabajo, y habló de la "abolición del trabajo" como fin del socialismo. Después, cuando hizo la diferencia entre trabajo libre y trabajo enajenado, utilizó el término "emancipación del trabajo". "El trabajo es, en primer término, un proceso entre la naturaleza y el hombre, proceso en que éste realiza, regula y controla mediante su propia acción su intercambio de materias con la naturaleza. En este proceso, el hombre se enfrenta como un poder natural con la materia de la naturaleza. Pone en acción las fuerzas naturales que forman su corporeidad, los brazos y las piernas, la cabeza y la manO, para de ese modo asimilarse, bajo una forma útil para su propia vida, las materias que la naturaleza le brinda. Y a la par que de ese modo actúa sobre la naturaleza exterior a él y la transforma, transforma su propia naturaleza, desarrollando las potencias que dormitan en él y sometiendo el juego de sus fuerzas a su propia disciplina^ Aquí, no vamos a ocuparnos, pues no nos interesan, de las primeras formas de trabajo, formas instintivas y de tipo animal. Detrás de la fase en que cl obrero se presenta en el mercado de mercancías como vendedor de su propia fuerza de trabajo, aparece, en un fondo prehistórico, la fase en que el trabajo humano no se ha desprendido aún de su primera forma instintiva. Aquí, partimos del supuesto del trabajo plasmado ya bajo una forma en la que pertenece exclusivamente al hombre. Una araña ejecuta operaciones que semejan a las manipulaciones del tejedor, y la construcción de los panales de las abejas podría avergonzar, por su perfección, a más de un maestro de obras. Pero, hay algo en que el peor maestro de obras aventaja, desde luego, a la mejor abeja, y es el hecho de que, antes de ejecutar la construcción, la proyecta en su cerebro. Al final del proceso de trabajo, brota un resultado que antes de comenzar el proceso existía ya en la mente del obrero; es'decir, un resultado que tenía ya existencia ideal. El obrero no se limita a hacer cambiar de forma la materia que le brinda la naturaleza, sino que, al mismo tiempo, realiza en ella su fin, fin que él sabe que rige como una ley las modalidades de su actuación y al que tiene necesariamente que supeditar su voluntad. Y esta supeditación no constituye un acto aislado. Mientras permanezca trabajeindo, además de esforzar los órganos que trabajan, el obrero ha de aportar esa voluntad consciente del fin a que llamamos atención, atención que deberá ser tanto más reconcentrada cuanto menos atractivo sea el trabajo, por su carácter o por su ejecución, para quien lo realiza, es decir, cuanto menos disfrute de él el obrero como de un juego de sus fuerzas físicas y espirituales."^ / El trabajo es la autoexpresión del hombre, una ' expresión de sus facultades físicas y mentales individuales. En este proceso de actividad genuina, el hombre se desarrolla, se vuelve él mismo; el trabajo no es sólo un medio para lograr un fin —el producto—, sino vm fin en sí, la expresión significativa de la energía humana; por eso el trabajo es susceptible/ de ser gozado. La crítica principal de Marx al capitalismo no es la injusticia en la distribución de la riqueza; es la perversión del trabajo en un trabajo forzado, enajenado, sin sentido, que transforma al hombre en un "monstruo tullido". El concepto del trabajo de Marx, como expresión de la individualidad del hombre, se expresa sucintamente en su visión de la abolición completa de la sumersión del hombre en una sola ocupación durante toda su vida. Como el fín del desarrollo humano es el del desarrollo del hombre total, universal, el hombre tiene que emanciparse de la influencia paralizadora de la especialización. En todas las sociedades anteriores, escribe Marx, el hombre ha sido "cazador, pescador, pastor o crítico, y no tiene más remedio que seguirlo siendo, si no quiere verse privado de los medios de vida; al paso que en la sociedad comunista, donde cada individuo no tiene acotado un círculo exclusivo de actividades, sino que puede desarrollar sus aptitudes en la rama que mejor le parezca, la sociedad se encarga de regular la producción general, con lo que hace cabalmente posible que yo pueda dedicarme hoy a esto y mañana a aquello, que pueda por la mañana cazar, por la tarde pescar y por la noche apacentar el ganado, y después de comer, si me place, dedicarme a criticar, sin necesidad de ser exclusivamente cazador, pescador, pastor o crítico, según los casos." ^ No hay mayor malentendimiento o malinterpretación de Marx que aquella que se encuentra, implícita o explícitamente, en el pensamiento de los comunistas soviéticos, los socialistas reformistas y los opositores capitalistas delNSOcialismo por igual, todos los cuales suponen que Marx sólo quería el mejoramiento económico de la clase trabajadora y que quería abolir la propiedad privada para que el obrero pudiera poseer lo que aliora tiene el capitalista. La verdad es que, para Marx, la situación de un trabajador en una fábrica "socialista" rusa, una fábrica británica propiedad del Estado o una fábrica norteamericana tal como la General Motors equivaldría esencialmente a lo mismo. Esto lo expresa Marx muy claramente en lo que sigue: "Un aumento de salarios obligado (independientemente de otras dificultades y, especialmente, de que esa anomalía sólo podría mantenerse por la fuerza) no sería más que una mejor remuneración de los esclavos y no devolvería, ni al trabajador ni a su trabajo, su significado y su valor humanos. "Aun la igualdad de ingresos que quiere Proudhon sólo modiíicaría la relación del trabajador de hoy con su trabajo en una relación de todos los hombres con el trabajo. La sociedad sería concebida entonces como un capitalista en abstracto."-'"' El tema central de Marx es la transformación del trabajo sin sentido, enajenado, en un trabajo productivo, libre, no el mejor pago de un trabajo enajenado por un capitalismo privado o un capitalismo "abstracto" de Estado.
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