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Renacimiento italiano durante el quattrocento

La verdadera explosión artística italiana se produjo durante el Renacimiento. De hecho este movimiento nace en Florencia a principios del siglo XV gracias a los príncipes de los estados italianos que no dudaron en ser los mecenas de artistas que, sin este apoyo, quizá no hubieran conseguido ni siquiera sobrevivir. Todas las manifestaciones artísticas fueron potenciadas en este período. En arquitectura utiliza los elementos constructivos de la Antigüedad, la bóveda de cañón, la cúpula, los entablamentos, los arcos de medio punto, las columnas, etc. Domina la arquitectura de carácter civil, hospitales, cárceles, etc. En las que el muro es de carga, además de cierre del espacio. Un soberbio Brunelleschi llenó a Florencia de muestras de su incomparable estilo: la Cúpula de Santa María de las Flores, esta posee una función estética y otra ideológica: representa la unidad cristiana; el Hospital de los Inocentes, la Iglesia del Espíritu Santo, el Palacio Pitti. Pero no sólo este maravilloso arquitecto demostraba su arte, también lo hacían otros con no menos ingenio como León Battista Alberti el gran teórico de la estética renacentista, Bramante, Vignola y, como no, Miguel Ángel con la Cúpula de San Pedro y la Plaza del Capitolio. Todos ellos son geniales representantes de la arquitectura renacentista. 1. BIOGRAFÍA FILIPPO BRUNELLESCHI: (1377 –1446) Arquitecto y escultor italiano, iniciador del Renacimiento, y, como tal, conocido como «el padre del Renacimiento». N. en Florencia en 1377, hijo de un notario y de una dama de la noble familia de los Spini; m. en la misma ciudad el 16 abr. 1446. Su obra como escultor y la formación del arquitecto. En 1399 consta que está en el taller del orfebre Lunardo di Matteo Ducci, de Pistoya, de quien aprendió el dibujo y el arte de la orfebrería, destacando en las labores del nielado y grutescos. En colaboración con su maestro hizo algunas figuras de plata para el altar de Santiago de la catedral de Pistoya, dos bustos de profeta y las representaciones de S. Ambrosio y de S. Agustín. Cultivó la amistad de Donatello, de quien fue íntimo amigo, ya quien indudablemente debe su afición a la escultura. En 1401 tomó parte en el concurso para las segundas puertas del baptisterio de la catedral de Florencia, en competencia con otros escultores, entre ellos Donatello, J. della Quercia y L. Ghiberti. Ejecutó como prueba un relieve en bronce representando el Sacrificio de Isaac (Mus. del Bargello, Florencia), pero al considerar la obra de Ghiberti y, de acuerdo con Donatello, consciente de no obtener la totalidad de los votos decidió retirarse y prácticamente abandonó el campo de la escultura para iniciar su formación como arquitecto, en lo que se distinguirá principalmente. En su relieve para el baptisterio muestra B. una sorprendente formación en el estudio de las obras de la Antigüedad clásica, evidente en el siervo que se quita una espina de la planta del pie, claro recuerdo del clásico Spinario. A pesar de que su actividad se iría concretando en el campo de la arquitectura, el 2 jul. 1404 se inscribió entre los orfebres como maestro. Hacia estos años consta que marcha a Roma, en compañía de Donatello, y allí estudia los monumentos de la Antigüedad clásica, base esencial de su estilo como arquitecto. En efecto, en Roma se dedica con ahínco a medir y estudiar las formas clásicas y, fundamentalmente, a analizar los sistemas de construcción, las estructuras de muros y bóvedas, la proporción de los órdenes clásicos, los sistemas decorativos. En 1409 consta que está de regreso en Florencia. A fecha inmediata a su regreso ebe corresponder el Crucifijo de madera de la capilla Gondi, de S. María Novella, hecho en competencia con Donatello, quien al verlo quedó maravillado por la belleza de la imagen del Cristo, considerándola como «un verdadero milagro». También consta que colaboró con Donatello para una figura en bronce que había de hacer para la catedral florentina y la ejecución de una magnífica escultura en madera de S. Marí Magdalena penitente para una capilla del S. Spirito, muy elogiada, destruida en un incendio en 1471. Preocupado por los estudios técnicos y matemáticos, son testimonios de ello sus estudios de relojería y fundamentalmente los trabajos en torno a la búsqueda de las leyes y de la representación en perspectiva, constando que hizo dos pequeñas tablas con vista de las plazas del baptisterio de la catedral florentina y del Palacio de la Señoría, para las que se sirvió de instrumentos inventados por él mismo. En este sentido la influencia que estos estudios y los procedimientos empleados ejerció sobre los artistas florentinos fue decisiva, reconociéndose así en la obra del Masaccio. Su conocimiento científico y en especial los de carácter geométrico, se han puesto en función de su amistad con Paolo del Pozzo Toscanelli. Como escultor, aparte de las obras citadas, se le atribuye una plaqueta en el Louvre, con el tema de Cristo liberando a la endemoniada, así como su intervención directa en la ejecución del púlpito de S. María Novella, realizado por un escultor propuesto por él. En 1417 se inicia su actividad en torno a la terminación de la catedral florentina de S. María de las Flores. El problema suscitado era la construcción de la gran cúpula sobre el crucero, para la que se habían presentado diversos proyectos no convincentes por su excesivo coste y peligrosidad, en la construcción de la cimbra, mientras que Brunelleschi ofrecía una solución audaz, para la que no se necesitaban cimbras ni andamiajes complejos. Después de muchas dudas y dificultades, pudo B. vencer todas las resistencias, recibiendo el encargo de la construcción de la cúpula, obra que inició en 1420. Aún todavía se le impuso la colaboración de L. Ghiberti, que poco a poco fue eliminando para que esta aparente colaboración no fuese en menoscabo de su gloria. La obra hecha por Brunelleschi, que da una solución adecuada al problema de la terminación de este edificio gótico y, planteada la dificultad del obligado aprovechamiento del tambor octogonal, supone no sólo la iniciación de la arquitectura de los tiempos modernos sino también la culminación de la Edad Media, por lo tanto Brunelleschi no rompe bruscamente con las formas góticas anteriores. Sin un precedente inmediato que pudiera servirle, concibe una gran cúpula de 42 m. de diámetro, compuesta de una bóveda semiesférica comprendida en otra de sección apuntada, entrabada por las cadenas de piedra que como costillas enlazan el remate con los ángulos del tambor octogonal, que sirven para neutralizar los empujes, a la vez que prestan al conjunto un perfil apuntado, en armonía con las formas góticas del resto del duomo y del campanile. Como remate de la cúpula proyecta una linterna en forma de bellísimo templete, cuyo modelo en madera consta, que estaba hecho en 1432, en el que Brunelleschi nos da una clara muestra de su estilo clásico. La cúpula se terminaba en lo esencial en 1436 y en ella, aparte de la importancia de la obra terminada, es preciso señalar la extraordinaria maestría de Brunelleschi al idear múltiples procedimientos técnicos, máquinas, sistemas estructurales, etc., que iban resolviendo los problemas que continuamente surgían conforme esta ingente obra iba elevándose, con detalles hasta de organización de un servicio de cantinas y cocinas en la alto de la obra, para que los obreros no perdiesen el tiempo y, por otra parte, trabajasen con mayor comodidad. De 1418 es el proyecto para la Basílica de S. Lorenzo. En esta iglesia idea la renovación del modelo de basílica paleocristiana de tres naves con columnas corintias en las que apoyan los arcos de medio punto, capillas laterales entre los contrafuertes y cúpula pequeña en el crucero; la nave central, cubierta con artesonado clásico, y las laterales, más bajas, con bóvedas de casquete esférico. En las ventanas de la nave central vemos la característica ventana de B. de proporciones esbeltas rematando en arco de medio punto y arrancando directamente de la cornisa. La fachada, no terminada, se organiza con tres arcos de medio punto de igual altura. En la misma basílica construye también la Sacristía vieja, que debía servir de capilla funeraria de los Médicis; en ella aparece la cúpula dividida en segmentos, recordando el tipo de bóveda gallonada medieval. Juega B. con los efectos de las superficies blancas, en las zonas neutras de los muros, con los de la piedra de las formas constructivas de huecos y pilares, junto a la policromía de los ocho relieves en estuco de Donatello y de la bóveda pintada con los astros del firmamento sobre fondo azul oscuro Su intervención en el Palacio Pitti, aunque no documentada, puede considerarse como indudable, aunque las profundas transformaciones verificadas en el edificio y su gran ampliación en el s. XVI no permiten delimitar la obra del maestro. A él debe corresponder la idea de la fachada totalmente almohadillada y los vanos en arco de medio punto de gran dovelaje. Consta que hizo un grandioso proyecto de palacio para Cosme de Médicis que no llegó a realizarse. Su influencia fue decisiva en la evolución de la arquitectura florentina del Renacimiento, anulando la de Alberti. Así vemos cómo su estilo se nos muestra con claridad en las Iglesias de las abadías de Fiésole - que le atribuye el Vasari- y en la de Settimo, además de la que se percibe en las obras de Michelozzo y de Giuliano da Sangallo, sus más inmediatos seguidores. Desconocemos sus relaciones familiares, pues no dejó descendencia. El Vasari nos lo retrata como hombre poco agraciado físicamente, pequeño de cuerpo, de carácter amable y afectuoso con todos, humanista cristiano, profundo conocedor de las Sagradas Escrituras y del Dante. 2. SUS OBRAS MÁS REPRESENTATIVAS: * Cúpula de Santa Maria de las Flores. Santa María del Fiore, este edificio, con planta de cruz latina, está coronado por una cúpula a doble bóveda de Brunelleschi que fue finalizada en 1461 y mide 91 metros de altura y 45.5 metros de diámetro y está decorada con frescos que representan el Juicio Final de Vasari y Zuccari en los años 1572-1579. El Duomo o catedral de Santa María dei Fiore comenzada a construirse en 1296 por Arnolfo di Cambio aunque su consagración no se efectuó hasta 1406 por el Papa Eugenio IV. Destacan dos aspectos de la misma. El primero, el revestimiento realizado con mármoles de tres colores: blanco de Carrara, verde de Prato y rojo de Maremma que la hacen parecer distinta a las demás catedrales de la época. En la fachada, preciosos son los tabernáculos que representan las doce estatuas de los Apóstoles con la Virgen y el Niño en el centro. Pero lo más increíble es la cúpula de 114 metros construida por Brunelleschi desde donde se divisa un amplio panorama no sólo de la ciudad sino de buena parte de la Toscana. Se puede ascender a ella, por 469 escalones que componen la subida, en la última parte la escalera adquiere la forma de la cúpula. Junto al Duomo, el Campanario diseñado por Giotto de una elegancia y belleza que no encuentran parangón en el mundo. Mide 81 metros y cuenta con la "ventaja" de que únicamente necesitamos 414 peldaños hasta la terraza. Formando un tríptico indisoluble con las otras dos, el Baptisterio es uno de los movimientos más antiguos de Florencia. Su construcción data de los siglos XI y XII es un ejemplo de arquitectura románica toscana, suponiéndose la existencia de un templo romano y de una iglesia paleocristiana en el s. V como posibles precedentes. Las tres puertas de acceso, de excepcional interés, están dispuestas según los puntos cardinales. En particular la Puerta oriental, bautizada por Miguel Ángel "del Paraíso", cuyos diez paneles de bronce dorado relatan diversas escenas del Antiguo Testamento (creación de Adán y Eva, historia de Noé, historia de Abraham,...). El Baptisterio, obra cuyo origen está envuelto de misterio; en el Renacimiento decían que fue construido en honor a Marte, dios de la guerra, para celebrar la fundación de Florencia. Su exterior es típicamente romano; formado por un octógono y con frisos, pilastras y cornisas, su elemento más conocido sea quizás la puerta oriental, llamada Puertas del Paraíso (los paneles originales de bronce se hallan en restauración). Y ya para rematar la zona del Duomo, tenemos el Campanile di Giotto, con 85 metros de altura y una vista de la ciudad desde lo alto espectacular. Dividido en cinco cuerpos, destacan sus paneles hexagonales, en donde se representa por un lado los siete planetas, los siete sacramentos y las siete virtudes, y por otro las cinco Artes Liberales: gramática, filosofía, música, astrología y aritmética CARACTERISTICAS: * Iglesia de cruz latina ( larga nave central con dos naves laterales) * Rematado por un espacio octogonal de 42 metros de ancho * Las capillas parten radialmente desde cada lado del Octágono (pétalos de una Flor) * Cúpula a doble bóveda, inspirada en el Panteón de Roma y otras bóvedas romanas (dos cúpulas, guardando un espacio hueco entre ellas de apariencia ahuevada para aligerar el peso entre ellas) * Se construye en un nivel a 52 m de la planta * Se erigieron ocho enormes nervaduras que ascienden desde los ángulos del tambor octogonal hasta 30 m más arriba en que convergen en la base de una torre de linterna El tambor es octogonal, y en el se abren grandes oculis * Estos oculis iluminan el crucero * Carece de armazón interior, la cúpula no continua ninguna tradición clásica, actualiza procedimientos del románico * No se empleó cimbras, la cúpula se iba cerrando a medida que se levantaba * Ocultas del exterior, añadió dos costillas o nervaduras menores radiadas para ser un total de 24 que constituyen el armazón interior * Il "Cupolone" o Linterna fue terminado en 1434, una gran esfera se encuentra en la cima (1474, Verrocchio) * Iglesia de San Lorenzo (1418 – 1428) De 1418 es el proyecto para la Basílica de S. Lorenzo. En esta iglesia idea la renovación del modelo de basílica paleocristiana de tres naves con columnas corintias en las que apoyan los arcos de medio punto, capillas laterales entre los contrafuertes y cúpula pequeña en el crucero; la nave central, cubierta con artesonado clásico, y las laterales, más bajas, con bóvedas de casquete esférico. En las ventanas de la nave central vemos la característica ventana de Brunelleschi de proporciones esbeltas rematando en arco de medio punto y arrancando directamente de la cornisa. La fachada, no terminada, se organiza con tres arcos de medio punto de igual altura. En la misma basílica se construye también la Sacristía vieja, que debía servir de capilla funeraria de los Médicis; en ella aparece la cúpula dividida en segmentos, recordando el tipo de bóveda gallonada medieval; asimismo en esta se emplea el mármol colorido para fines decorativos y la misma representa una brillante reinterpretación de la tradición. Bruneleschi Juega con los efectos de las superficies blancas, en las zonas neutras de los muros, con los de la piedra de las formas constructivas de huecos y pilares, junto a la policromía de los ocho relieves en estuco de Donatello y de la bóveda pintada con los astros del firmamento sobre fondo azul oscuro. El túmulo de los Médicis, ejecutado por Verrocchio y sus arcos de fueron concluidos en 1472.

Continua en Ranacimiento

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