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Mitología egipcia

SOBEK

sobek.JPG

TRANSLITERACIÓN: sbk
NOMBRE EGIPCIO: SOBEK
NOMBRE EGIPCIO: SUCHOS/SUJOS/KRONOS
ICONOGRAFÍA: Cocodrilo. Cocodrilo con cabeza de halcón. Hombre con cabeza de cocodrilo. Sobre la cabeza lleva cuernos retorcidos de los que emergen dos plumas, un disco solar y dos ureos. Puede adornarse con la corona atef. En Época baja es posible localizarlo con cabeza de toro, halcón, carnero o león. En su templo de Dahamsha aparece también portando un disco solar sobre la cabeza.
SINOPSIS: Su nombre significa “El Cocodrilo”. El origen de Sobek habría que buscarlo en una divinidad con forma de halcón que se veneraba en su principal centro de devoción y que, por alguna causa desconocida, fue desapareciendo en favor del cocodrilo.
Sobek parece remontarse a la dinastía I, a juzgar por la impresión de algunos sellos de este periodo. Ciertos autores piensan incluso que podría ser aún más antiguo, un dios de la vegetación, que más tarde se convierte en una deidad relacionada con todas las manifestaciones del universo.
Tiene innumerables aspectos que a menudo se contradicen, en función del mito en que se le integre. De este modo se explica que sea aliado o enemigo de Seth, mientras que en otras ocasiones se identifica con Osiris.
En el área pantanosa de el-Fayum se le veneró desde antiguo y en .la localidad de Dahamsha tuvo un culto muy importante, que floreció en el Reino Nuevo.
En los Textos de las Pirámides aparece como hijo de Neit (bajo su apariencia de vaca celeste) y, en algunos pasajes, de su esposo Seth. Precisamente en este corpus religioso, Sobek figura con el epíteto de “Rabiar”, quizá por su cercana relación con Seth. Se indican así las connotaciones nefastas de este último, pero, en otros pasajes, también quedan patentes las cualidades benéficas de su personalidad.
Su culto tuvo un importante auge durante el Reino Medio. Durante la dinastía XIII los soberanos le adoptaron como patrón de la realeza. Fue entonces cuando algunos reyes incluyeron el nombre de Sobek en el suyo propio, hecho muy habitual cuando se pretendía potenciar el culto de algún dios determinado.
En una de sus leyendas se le relaciona directamente con la pérdida del falo de Osiris, aunque en esta narración Sobek no elimina o pierde el pene de una forma consciente sino en un acto que podríamos calificar de “despiste”. El mito menciona que, una vez que el falo había sido lanzado al río por Seth, Sobek, que no era consciente de a quién pertenecía, se lo comió y fue castigado por ello con la ablación de su lengua. A la vez, en algunas versiones del mito de Osiris, Sobek se relaciona con Horus, con el que compartió el título de “Rey de Egipto”. El cocodrilo es uno de los aspectos tomados por Horus para buscar los fragmentos de su padre Osiris, después de que fuera asesinado y desmembrado por su hermano Seth, que lanzó el cuerpo al río.
En la leyenda en la que Horus mantiene relaciones homosexuales con su tío
Seth, Sobek es el dios que encuentra y devuelve las manos cercenadas de Horus
(que habían sido cortadas por su madre en un ataque de ira). De este modo, la madre de Horus, por medio de la magia, podrá colocarlas de nuevo en su lugar. Relacionado con Seth se le adoró en Kom Ombo, pero en esta asociación carece de aspectos malignos y su personalidad se vincula a una de las zonas geográficas del país. De este modo, en una sección del templo se adoraba a Horus mientras que en la otra se reverenciaba a Sobek, con cultos perfectamente diferenciados. Su papel de dios creador, de la fertilidad y de las aguas, le puso en relación directa con Ra y con Jnum, función que surgió por la observación del hábitat del cocodrilo. Este animal vive en las aguas pantanosas (identificadas con el Nun),
de ellas había surgido en el comienzo de los tiempos sobre una colina primigenia
(equiparándose a Ra y al propio Nun) y había creado a la vaca Meheturet (hija o esposa de Sobek, según el mito), formando el cosmos. Además, en los textos figura como un dios favorable defensor de los enemigos de Ra.
Sobek personificó la acción fecundadora y beneficiosa del agua, pero a la vez, también fue su potencia destructora.

Mitología egipcia

TUERIS

TUERIS

TRANSLITERACIÓN: tAwrt
NOMBRE EGIPCIO: TAURET
NOMBRE GRIEGO/ROMANO: TUERIS
ICONOGRAFÍA: Hipopótamo hembra con patas de león, pechos humanos caídos
y cola de cocodrilo. Se sujeta sobre dos símbolos de protección sa y tiene el vientre distendido, con aparentes signos de embarazo. Sobre la cabeza lleva el disco solar y cuernos de vaca. Cuerpo híbrido (como el mencionado anteriormente) y cabeza de mujer, coronada por dos cuernos liriformes y disco solar. Puede vestirse con una túnica amplia y sutil. Cerda (como diosa celeste).
SINOPSIS: Su nombre significa “La Grande” y fue patrona de las mujeres durante el embarazo, el parto y el nacimiento. Mitológicamente, asistía en el renacimiento de Ra cada mañana.
Sus orígenes pueden remontarse al Reino Antiguo (Textos de las Pirámides) donde aparece bajo el aspecto de otra divinidad más antigua, una diosa madre, cuyo culto pasó a ser de orden menor. Hasta la dinastía XVIII no figura con el nombre de Tueris.
Nos encontramos ante una divinidad híbrida, patrona del hogar que llegó a ser muy popular y cuyo origen quizá habría que buscarlo en una entidad divina relacionada con el agua. Esta función pudo asociarse a la rotura de la bolsa de agua de las mujeres gestantes, así como a la inundación anual del Nilo; en algunos lugares se lanzaban ofrendas al río en honor a la diosa para que tras la retirada de las aguas, regalara a Egipto con buenas cosechas.
Pese a sus cualidades benéficas, su aspecto es aparentemente feroz. Esta iconografía se justifica de forma sencilla: gracias a su cariz hostil tenía la facultad de espantar a los genios malignos que podían dañar a los niños o a las mujeres, especialmente durante el sueño. Por ello su imagen se grababa en los llamados
“Marfiles Mágicos” del Reino Medio, en las camas, etc., en compañía de otros dioses con cualidades similares.
Como protectora de la alimentación y de la leche materna, aparecía en unos vasos especiales donde se introducía el sustento de los niños, para que los demonios o los seres adversos no retiraran la leche del pecho de las madres. Así, está vinculada con otras divinidades relacionadas con el nacimiento; la encontramos junto a Bes, protagonizado músicas y danzas mágicas para celebrar el natalicio del recién nacido. Por el mismo concepto, también participan en el renacimiento del difunto y, bajo esta función, formaban parte de los amuletos que debían proteger el cuerpo del finado.
Tueris se halla bajo la forma de un hipopótamo hembra de cualidades beneficiosas siempre relacionada con la fecundidad y la buena crianza de los niños, mientras que el malvado Seth puede ser representado con la misma apariencia, aunque de sexo masculino y, por tanto, negativo. Bajo tal aspecto, Seth es el peligroso hipopótamo que, no contento con atacar a Osiris y a Horus, acometía a las pequeñas embarcaciones que surcaban el Nilo. Según nos informa Plutarco, Tueris se convirtió en la esposa de Seth, pero la diosa no estaba de acuerdo con la titularidad del trono de Egipto, que pretendía su marido, y se alió con Horus.
En Heliópolis se la denominó “La que ha Parido la Enéada”.