Tag Archive for 'porta'

Mitología egipcia

SERAPIS

serapis.JPG

TRANSLITERACIÓN: wsirHp
NOMBRE EGIPCIO: USIRHEP
NOMBRE EGIPCIO: SERAPIS/SARAPIS
ICONOGRAFÍA: Hombre barbudo con claras influencias helenísticas, en la representación del rostro, que porta sobre la cabeza una figura en forma de cubo
(modius) a modo de tocado.
SINOPSIS: Serapis es un dios helenístico, alejandrino, que se crea artificialmente bajo el reinado de Ptolomeo I. Su inclusión en el panteón es fruto de la fusión de dioses egipcios y griegos. El objetivo, obtener una deidad artificial que fuera más accesible al pueblo, sincretizando divinidades egipcias tradicionales bajo un molde iconográfico griego. Su culto no tuvo mucho arraigo, sobre todo entre la población autóctona.
La explicación teológica para la fusión de dos importantes dioses del panteón
(Osiris y Apis) parece clara: Apis, al morir, ascendía a los cielos fundiéndose con Osiris. Así, en este nuevo concepto de deidad, se unieron aspectos de vida, muerte y fertilidad agrícola que heredó de sus antecesores.
Este dios pudo estar relacionado con la curación de los enfermos.
En cualquier caso, es una entidad divina de creación eminentemente política. Se convertirá en símbolo de la dinastía Ptolemaica (a lo largo de Egipto) y paredro de Isis (en los templos dedicados al dios).

Mitología egipcia

SHEPES (shepsy)

shepes-shepsy.JPG

TRANSLITERACIÓN: Sps(y)
NOMBRE EGIPCIO: SHEPES/SHEPSY
ICONOGRAFÍA: Una figura masculina que porta un disco solar sobre la cabeza y/o un creciente lunar.
Hombre con cabeza de halcón y disco solar sobre la cabeza.
SINOPSIS: Divinidad relacionada con la justicia, la luz y la ley, que se integró en el sistema solar y pasó a ser una forma de Thot. Está documentada desde la dinastía XVIII y su nombre significa el “El Augusto” o “El Venerable”.
Aunque no fue el dios principal de Hermópolis, sí vivía en este lugar y en algunos textos, fechados en la Época Ptolemaica, figura como padre de la ogdóada hermopolitana. Es posible que en origen estuviera integrado a este conjunto cosmogónico y que, más tarde, se vinculara directamente con el Sol.
Fue uno de los catorce kas de Ra, es decir, una de las catorce fuerzas empleadas en la creación y que forman al dios. En este papel personificó “La Gloria”.

Mitología egipcia

SHEPSES (ET) NEFERT

TRANSLITERACIÓN: Spss (t) nfrt
NOMBRE EGIPCIO: Shepses (et) Nefert
ICONOGRAFÍA: Mujer que lleva en sus manos el cetro uady y el anj. Sobre la cabeza porta un tocado en forma de buitre con alas desplegadas. Su corona está formada por una base en la que aparecen siete serpientes vistas de frente y una de perfil; encima, disco solar entre cuernos de vaca y dos altas plumas. Pectoral de cuentas circulares y ovaladas, cintas en antebrazos y muñequeras.
SINOPSIS: Nos encontramos ante lo que terminará siendo un epíteto de la diosa Isis, que en el siglo I a.C aparece documentado
como deidad independiente. Su nombre significa “la Bella Distinguida”.
Las escasas referencias a Shepses tNefert durante el siglo III d.C., están relacionadas con el viaje que realizan miembros de una familia sacerdotal de la Baja Nubia meroítica hasta Filé. Una vez allí escriben sobre los muros del templo de Isis una serie de breves himnos en escritura demótica, en honor a Isis, y entre los epítetos con que se refieren a la diosa hallamos el de Shepsest Nefert. Sin embargo, ya varios siglos antes, sobre los muros del vestíbulo romano de Debod, Roeder documenta esta misma grafía (hoy perdida), esta vez en texto jeroglífico, pero con una diferencia digna de resaltar: en esta ocasión la divinidad figura como diosa completamente independiente y no como una forma de Isis; eso sí formando parte del séquito de Isis. Por otro lado, el nombre de Shepsest Nefert, está documentado en los nombres de las esposas de estos sacerdotes, aunque en su forma abreviada (Shepsest), lo que parece indicar la existencia de algún tipo de veneración particular. Probablemente lo que documentamos aquí
es un proceso de fagocitosis sagrada: la diosa principal, Isis, sincretiza una diosa de menor rango; el lapso que separa el siglo I a.C., del siglo III d. C., convierte una diosa en un mero epíteto.